martes, 10 de marzo de 2015

SEMINARIO DE VIDA EN LA MISERICORDIA



SEMINARIO DE VIDA EN LA MISERICORDIA
Santuario de la Divina Misericordia
LOS RECTORES-MURCIA

MENSAJE 6. LA COMUNIDAD, LUGAR DE VIDA EN LA MISERICORDIA.
"Si alguien permanece en Mí, produce mucho fruto " (Jn 15,5).
La noticia: No basta nacer, hay que crecer en la vida nueva. 348
"Pero no olviden todos los hijos de la Iglesia que su excelente condición no deben atribuirla a los méritos propios, sino a una gracia singular de Cristo" (Constitución Lumen Gentium, sobre la Iglesia, 14).
Lectura del Diario: "En los rayos puros de Tu amor mi alma ha cambiado su amargura transformándose en un fruto dulce y maduro; ahora puedo ser plenamente útil a la Iglesia con mi santidad personal que dará latidos de vida en toda la Iglesia, puesto que todos formamos un mismo organismo en Jesús. Por eso me empeño en que la tierra de mi corazón produzca buenos frutos aunque el ojo humano, quizá, no los perciba; sin embargo llegará un día en que se podrá ver que muchas almas se han alimentado y se alimentarán de este fruto... Trato de conseguir la mayor perfección para ser útil a la Iglesia" (Diario, 1364. 1475)
MENSAJE.
1.    El Espíritu Santo nos introduce en un camino nuevo para vivir una vida plena: ese camino es la vida en comunidad. Los convertidos, bautizados y llenos del Espíritu Santo el día de Pentecostés, integraron inmediatamente la comunidad cristiana, (cfr. He 2,42).
- La plenitud de la vida no se vive en el intimismo, o el egoísmo de la individualidad. Sólo la experimentamos cuando formamos el cuerpo de Cristo Jesús, donde cada uno tiene su lugar, su carisma y su ministerio; sirviendo a los demás y siendo servido por el resto del cuerpo.
La unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán. La comunión me hace salir de mí mismo para ir hacia Él, y por tanto, también hacia la unidad con todos los cristianos. (Benedicto XVI DCE, 14)
2.    No basta el encuentro personal con Jesús. Es necesario encontrar la totalidad de su cuerpo, que vive en los que invocan su nombre.
-   La comunidad es el desemboque lógico y normal de la evangelización. Formar el Cuerpo de Cristo no es opcional, es imperativo. La comunidad no es optativa, porque es el ambiente donde se hace presente la salvación ganada por Cristo Jesús y que el Espíritu Santo hace efectiva.

-  Cristo personalmente, "al inculcar la necesidad de la fe y del bautismo con palabras expresas, confirmó al mismo tiempo la necesidad de la Iglesia, en la cual entran los hombres por el bautismo como por una puerta..." (AG, 7).

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3.  La Iglesia nacida de la Divina Misericordia, lleva  la señal visible del amor compasivo de Dios.
-   La Iglesia - según el Concilio Vaticano II - es "signo e instrumento de la salvación". Dios misericordioso "tanto amó al mundo que le dio su unigénito Hijo", y el Hijo de Dios al hacerse Hombre "amó la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella".



4.   Quien mire la Iglesia verá en ella el rostro santo de Cristo, su amor, su misericordia, su perdón.
"A pesar de los pecados y las imperfecciones de los fieles la Iglesia prolonga la misión salvífica de Cristo: incorpora a los hombres al Cuerpo Místico, perdona los pecados, alimenta con el Pan Eucarístico, por ellos y en su nombre ofrece sacrificios a Dios, fortalece las familias y santifica el sufrimiento. Como antes en Palestina, también hoy mediante la Iglesia Jesús predica la buena nueva, es decir el mensaje de amor y de misericordia, en toda la tierra. Sale al encuentro de los hijos pródigos, espera que vuelvan a casa del Padre. Resumiendo - la Iglesia no cesa de -acercar a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaría v dispensadora" (DM, 13).
Motivación No basta nacer. Necesitamos crecer hasta la estatura de Cristo, y esto sería imposible sin la armonía de todo el cuerpo de Cristo.
¿Qué debemos hacer para crear realmente una comunidad entre nosotros?
¿Cómo podemos fomentar el espíritu comunitario con las personas que conviven cerca de nosotros?
¿Qué cosas son imprescindibles para que entre los cristianos se viva de verdad un espíritu de familia?


"Qué alegría ser una hija fiel de la Iglesia. Oh, cuánto amo a la santa Iglesia y a todos quienes viven en ella. Los miro como miembros vivos de Cristo que es su Cabeza. Me inflamo de amor con los que aman, sufro con los que sufren, el dolor me consume mirando a los tibios y a los ingratos; entonces procuro un amor tan grande hacia Dios que compense por aquellos que no lo aman, que alimentan a su Salvador con negra ingratitud... Oh Iglesia de Dios, tú eres la mejor madre, sólo tú sabes educar y hacer crecer al alma." (Diario, 481; 197)





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