martes, 10 de enero de 2012

UN AÑO NUEVO PARA LA FAMILIA


Actualizado 10 enero 2012



Un nuevo año para la familia
Un nuevo año para pensar en la familia, pilar maestro de la sociedad y de la Iglesia. Salvar a la familia es salvar al hombre que nace de ella. Todo lo que hagamos por la familia es poco, y mas en estos tiempos en que el núcleo familiar está sufriendo embates por todos los costados. Me ha gustado este breve artículo del P. Mariano de Blas, y que ofrezco a los lectores:

Ya han pasado las festividades de Navidad y fin de año, y es el momento de volver a recomenzar la vida normal con nuevos ánimos. Para eso es conveniente asumirlo con espíritu positivo, con la convicción que será un año muy bueno. Presentamos algunos consejos para asumir con una actitud positiva el año que inicia.


Cada año que comienza es un inmenso regalo, un ciclo nuevo por recorrer, pero también es una oportunidad más para ser mejores personas, para transformar la vida, el hogar, la familia, el trabajo... Por eso es importante empezar bien, esto quiere decir con toda la disposición, el ánimo y la actitud, que permitirán no sólo un buen inicio, sino un buen final.

De este modo, vemos que la actitud es definitiva para que las situaciones sigan un determinado cauce. Pero, ¿qué significa tener una gran actitud positiva? Probablemente conozca la antigua expresión que una persona positiva ve un vaso medio lleno en lugar de medio vacío; en ella se resume todo. Por eso en este principio de año, es importante levantarse cada día con los mejores pensamientos, teniendo unas metas claras y una seguridad interior que ayudarán a sortear las dificultades del día a día.

Beneficios de vivir con actitud positiva

Vale la pena revisar algunas de las cualidades que se adquieren por el hecho de tomar el positivismo como eje de la vida:

Confianza en sí mismo: Herb True dijo:"Muchas personas tienen éxito cuando otros no creen en ellas. Pero muy rara vez una persona que no cree en sí misma alcanza el éxito". La primera característica de una persona con una buena actitud positiva es que piensa positivamente en su valor personal. Su imagen positiva es el pasaporte para el éxito en la vida.
Disposición para ver lo mejor en los demás: todos tenemos expectativas de los demás. Pero podemos decidir si las expectativas serán positivas o negativas. Si hay un trato positivo hacia las otras personas, la tendencia es que nos traten de la misma manera.
Capacidad para ver oportunidades: el filósofo griego Plutarco, escribió: "Como las abejas extraen miel del tomillo, la más fuerte y seca de las hierbas, los hombres sensibles suelen sacar ventaja y provecho de las circunstancias más extrañas". Las personas con actitud positiva ven oportunidades en todo lugar.
Enfoque en las soluciones: casi todas las personas pueden ver los problemas. Para ello no se requiere nada especial. La persona con actitud positiva tiene su mente puesta en las soluciones, ve una solución ante cada problema y una posibilidad en cada imposibilidad. Louis D. Brandeis, en honor a quien se puso nombre a la Universidad Brandeis, dijo una vez: "En este mundo, la mayoría de las cosas dignas de hacerse habían sido declaradas imposibles antes de que fueran hechas".
Deseo de dar: Karl Menninger dijo, "Rara vez la gente generosa es gente mentalmente enferma". Y es raro que sea gente negativa. Dar es el más elevado nivel de vida. Mientras más da la persona, mejor su actitud. La diferencia no está en lo que se tiene, sino en lo que se hace con lo que tiene.
Persistencia: los sueños que se han hecho realidad son el resultado de personas que se aferraron a sus ambiciones. Se negaron a desanimarse. No permitieron que el desaliento les pusiera la mano encima. Los desafíos sólo los estimularon a un mayor esfuerzo. Cuando se tiene una actitud positiva, es más fácil ser persistente.


Responsabilidad por sus vidas: una persona de éxito entiende que nada positivo ocurre si no está dispuesto a dar un paso adelante y asumir plena responsabilidad por sus pensamientos y acciones. Sólo cuando se es responsable por sí mismo puede mirarse con honestidad, evaluar los puntos fuertes y débiles, y comenzar a cambiar.
Para cerrar, esta frase:“Todos desean a los demás y a sí mismos un buen año, pero pocos luchan por obtenerlo”. *P. Mariano de Blas.

Fuentes: enbuenasmanos.com, catholic.net

Juan García Inza
juan.garciainza@gmail.com