miércoles, 11 de marzo de 2009

¿ESPAÑA PARA EL ISLAM?


Cañizares preocupado por los "proyectos" islámicos para reconquistar España
«Hay quien quiere recuperar nuestras tierras para el Islam»
RD/EfeMiércoles, 11 de marzo 2009
El cardenal Antonio Cañizares ha expresado su "preocupación" por las voces que desde el mundo islámico piden la reconquista de España y ha instado a los españoles a no cercenar sus raíces cristianas, "que son la base de nuestra historia y de la unidad" del país.

"La dominación musulmana duró siglos y parecía una tema concluido. Pero no escondo una cierta preocupación por que en el mundo islámico hay quien quiere recuperar nuestras tierras para el Islam", indica Cañizares en una entrevista que publica en su último número la revista italiana "30 Giorni".

Según el cardenal español, "los católicos queremos tener buenas relaciones con todos, musulmanes incluidos, pero esos proyectos, que no parecen sólo teóricos, nos turban".

Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, señala en la revista mensual que dirige Giulio Andreotti que "teme" que la "ola laicista y relativista que embiste" a la sociedad española "siga atacando los valores fundamentales" sobre los que está construida la nación, como la fe católica, la vida, la familia y la educación.

"Espero que la Iglesia sea capaz de presentar a los españoles la auténtica cara de Jesús y que los españoles abran o reabran su corazón a Jesús. Espero y rezo para que mis compatriotas no cercenen las raíces cristianas, que son la base de nuestra historia y de la unidad de nuestro país", agrega.

Preguntado si "teme" por la unidad de España, el purpurado opina que se trata de un "bien moral, un bien no negociable".

Sobre sus relaciones con el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero y preguntado si es un "anti-Zapatero de hierro", Cañizares afirma que él no es "un anti-nadie".

Asegura que mantiene "relaciones cordiales" con el Ejecutivo, como demuestran las existentes con la vicepresidenta del gabinete español, María Teresa Fernández de la Vega, y los responsables de los gobiernos socialistas de Castilla La Mancha y Andalucía, donde ejerció su labor.

"Busco siempre el diálogo, lo que no me impide decir abiertamente lo que mi conciencia de cristiano y mi deber de pastor de la Iglesia me obliga a decir", precisa.

Acerca del levantamiento de la excomunión a los cuatro obispos cismáticos tradicionalistas y la negación del Holocausto por parte de uno de esos prelados, Richard Williamson, declara sobre el primer asunto que se ha tratado de un "gesto de misericordia gratuita del Papa" y, sobre el segundo, que fueron manifestaciones "delirantes que Benedicto XVI y la Santa Sede han rechazado con firmeza".

El cardenal añade que "no ha sido un bonito espectáculo" el modo con el que ha sido tratado el Papa por ese caso, "incluso desde dentro de la Iglesia".

"Menos mal" que la Iglesia española hizo público "un buen comunicado de filial apoyo a nuestro gran Benedicto XVI", precisa.

Sobre el Concilio Vaticano II, Cañizares dice que fue "una bendición" para la Iglesia y que él siempre lo ha visto "no como una ruptura con la tradición, sino como una confirmación de la tradición puesta al día".

Destaca que era necesario que del Concilio saliera una renovación de la liturgia, pero, "como se ha visto, no ha sido una operación perfectamente lograda" y en muchas ocasiones se ha cambiado respecto al pasado "por el mero hecho de cambiar, al considerar esa etapa como negativa o superada".

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